FINALIZAMOS EL CONCURSO "LAS SINSOMBRERO" - BIBLIOTECA "HOMERO"

Conversaciones con Concha Méndez- III parte

Reanudamos nuestra entrevista. Parece que Concha Méndez regresa a España en 1932 convertida ya en una escritora muy conocida; por aquel entonces se había proclamado la segunda República.

E_ Doña Concha, ¿qué recuerda de aquella época?

D.C._Pues era destacable el nuevo gobierno que ofrecía a la mujer un lugar importante: el que le corresponde por derecho propio, yo podía acudir a todas las tertulias y a las reuniones en la Revista de Occidente.

En el café La Granja, García Lorca le presenta a un joven poeta andaluz: Manuel Altolaguirre (encima de estas líneas podéis ver a Concha y a Manuel).

E_ ¿Qué recuerda de aquel primer encuentro con el poeta?

Recuerdo que fue un encuentro casual, pero de mayor importancia en mi vida, él y yo nos acabamos enamorando y decidimos crear una pequeña imprenta que situamos en una habitación del desaparecido hotel Aragón, en el centro de Madrid.

E_¿En  qué año se casan y qué recuerda usted de aquella boda?

D.C._ Nos casamos en 1933, como era la época surrealista, le propuse a Manolo que nos vistiéramos de verde. Entonces se estilaba casarse por la tarde, y no con traje de novia, sino con un trajecillo de chaqueta. Iríamos los dos de verde y yo llevaría en la mano un ramito de perejil. Nos casamos el 5 de junio de 1932 en la iglesia de Chamberí. Antes de la celebración religiosa firmaron ocho testigos: Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén, García Lorca, Aleixandre, Luis Cernuda y el embajador de Chile entre otros.

Recuerdo una anécdota al salir de la iglesia: Juan Ramón Jiménez empezó a aventar monedas a los niños de la calle y según iba tirando el dinero les decía “Digan conmigo: ¡Viva la poesía! ¡Viva el arte!”. Así es que fue una boda increíble.

 E_ ¿Recuerda algunas amigas que acudieron a la boda?

 Sí, me acompañaron Ernestina de Champourcín y Josefina de la Torre.

Sabemos que el matrimonio tiene en 1933 su primer hijo que por desgracia muere al nacer; después de la muerte del pequeño, Manuel Altolaguirre empieza unos trabajos en Londres para hacer estudios tipográficos y la pareja decide irse a vivir a esa ciudad inglesa y allí nace su hija Paloma; en 1935 la familia regresa a Madrid.

E_Al año siguiente estalló la guerra civil ¿Qué recuerdos se le vienen a la mente al oír esta palabra?

Recuerdo que una mañana muy temprano vino García Lorca nuestra casa, quería estar a solas con Manolo y conmigo; se le veía triste y pensativo, en comparación a su carácter de siempre, alegre, viniendo a casa a buscar gente. Estuvimos juntos toda la mañana y salió diciendo, muy amable: “¡Adiós, adiós..!”. Ese mismo día, por la noche, fuimos a la embajada de Chile; estábamos esperando que llegara Federico, cuando llegó Rafael Martínez Nadal, que era su mejor amigo, para decirnos que lo acababa de dejar en el tren, rumbo a Granada.

Ese viaje no tuvo retorno como todos sabemos, Concha a los pocos meses decide irse con su hija al extranjero.

E_ Fue impactante lo que sucedió en su casa española en plena contienda.

 D. C._ Sí, allí en Oxford recibí una carta de Manolo que decía: “El día que dejaste Valencia, a las tres de la mañana cayó una bomba en el balcón de nuestro cuarto, destrozando la cama de la niña”, fueron años difíciles. ¿Qué más recuerdo de aquella época? Pues recuerdo el destierro hacia tierras latinoamericanas: Cuba y México serán mis destinos, ya nunca volveré a vivir a España.

 

Damos por finalizado el concurso sobre las mujeres de la Generación del 27.

Los ganadores son: Iván Fernández del Valle (4ºB) y Mateo Cano Menéndez (4º B). ¡Enhorabuena!

Próximamente iniciaremos un nuevo concurso.

Seguid con nosotros. Nos vemos en una semana. ¡Hasta entonces!