RETOMANDO NUESTRO CONCURSO DE LAS SINSOMBRERO - BIBLIOTECA "HOMERO"

CONCHA MÉNDEZ CUESTA: MUJER DEPORTISTA Y VIAJERA

  

Reanudamos la entrevista con doña Concha Méndez. Recordemos que ella se había quedado en España mientras que su novio se había ido a París.

ENTREVISTADOR. ¿Doña Concha, qué fue lo primero que hizo cuando Buñuel se fue?

CONCHA MÉNDEZ. Pues pensé: ”Ahora hago de las mías, voy a conocer a todos estos”_ se refiere a Lorca, Dalí, Alberti…_

E._ Supongo que recordará cómo fue aquel primer encuentro.

C._ Claro que sí, yo a Lorca le conocí de la siguiente forma: como con la familia de Buñuel seguía manteniendo relaciones, un día su madre me llamó para decirme que se encontraba enfermo en París; se me ocurrió que, bajo el pretexto de informarme de su salud, podría llamar a la Residencia de Estudiantes: quería conocer a García Lorca. Llamé: la suerte de que Federico contestara al teléfono me llevó a conocerlo: ”Hola_ le dije_,  habla la novia desconocida de Buñuel” y como era la novia conocida por referencia, le interesé;  entonces le di cita una tarde en mi casa. Para recibirlo, me puse un batín morado de corte oriental y me pinté la cara como en las películas mudas. Llegó. Lo pasé al despacho de mi padre. Tenía los sillones tapizados en terciopelo azul y los dos grandes balcones que daban a la calle. Encendí en el ángulo del cuarto una lucecita, que creaba una atmósfera de claro oscuro. De morado sobre el sillón azul, sofisticada, le conté las cosas que sabía de la Residencia; todo lo que viví sin vivir durante años. Se fue un poco deslumbrado, como diciendo… “Qué chica, qué mujer más extraña esta”. Federico y yo nos hicimos amigos.

E._ Creo que  también era amiga de Maruja Mallo.

C._ Sí,  incluso posé para algunas pinturas suyas: La ciclista (en la foto izquierda superior) o La chica de la cabra.

E._Sabemos que era una mujer deportista. Háblenos de sus gustos deportivos.

La mayoría de mis hermanos fueron buenos nadadores:  Pedro fue a representar a España a la olimpiada de París; otra de mis hermanas fue campeona nacional y recibió de manos de la reina una copa de plata… Uno de los últimos veraneos que pasé en San Sebastián gané el concurso de natación de las Vascongadas.

E._Tengo entendido que Rafael Alberti le ayudaba a ordenar sus ideas de escritora.

C._Sí,  lo que yo escribía se lo llevaba a Alberti, nos sentábamos en el parque por la mañana en un banco. Él me recitaba cosas y yo lo que había escrito.

Mi primer poemario tuvo éxito de crítica, se llamaba Inquietudes.

E._Sabemos que frecuentaba el Lyceum  Club Femenino y es curioso porque le ofrecieron un puesto que rechazó.

 Cierto, me ofrecieron el puesto administrativo, al cual me negué, porque no podía tener aquel dinero enfrente; sabía que lo robaría para irme de España.

E.-El Lyceum nos recuerda un tema candente: el feminismo, ¿qué opinión le merece este tema?

 Empezaré por decirle que yo no sé si soy feminista o no. Toda idea que encierre un sentido colectivo me repugna moralmente. Yo soy: individualidad, personalidad. Ahora bien, en cuestión de derechos también pido la igualdad ante la ley. O lo que es lo mismo, pasar de calidad de cosa a calidad de persona.

E._En calidad de persona libre Concha coge su maleta y decide marcharse a conocer otros lugares, viajar sola a finales de la década de 1920 era un escándalo; cuéntenos esos viajes suyos.

C._Primero fui a Inglaterra, tenía el título de profesora de español que saqué a escondidas de mi familia; me fui sola y sin dinero, embarqué en un navío en el puerto de Bilbao y desembarqué en el de Cardiff. Mis padres al enterarse de mi huida se enfurecieron y rompieron a navajazos un retrato que me había pintado Maruja Mallo. Al cabo de seis meses decido regresar a España y después, con los ahorros de los trabajos realizados en Inglaterra me voy desde el puerto de Barcelona en dirección a Buenos Aires, recuerdo que llegué el día de Nochebuena y allí se me ofreció un cargo semioficial en la embajada española: el de tramitar las becas para estudiantes que querían acudir a cursar estudios universitarios a Madrid. Allí en  Buenos Aires se publicó mi tercer poemario titulado Canciones de mar y tierra.

E._Doña Concha, ¿sería tan amable de recitarnos una poesía de dicho libro?

 Por supuesto, voy a escoger uno que dediqué a Maruja Mallo. A ver dónde está…

_Nuestra entrevistada lee pausada y con perfecta dicción_

  Al nacer cada mañana,

 me pongo un corazón nuevo

 que me entra por la ventana.

 Un arcángel me lo trae

 engarzado en una espada,

 entre lluvia de luceros

 y de rosas incendiadas,

y de peces voladores

de cristalitos y alas.

  

Para nuestra prueba de hoy, la séptima, reservamos los cuatro últimos versos de la poesía anterior. Si los sabéis, enviad vuestras respuestas (nombre, apellidos, curso & grupo) antes de las 13:30 horas del día 17 de marzo a alguno de los siguientes correos:  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  ;   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 Y nos despedimos dando a conocer los acertantes de la sexta prueba: Iván Fernández del Valle (4ºB) y Mateo Cano Menéndez (4º B).

 Nos vemos el próximo jueves. ¡Os esperamos!